En general podríamos decir que la webquest es bastante relativista. No es que trate
algún tema en concreto relacionado con la interculturalidad, pero al mismo tiempo
los trata todos. Se trata de algún modo de intentar que los alumnos indaguen,
busquen, construyan el conocimiento de multiculturalidad, que en definitiva es un
término ambiguo con el de interculturalidad, usándose como sinónimos en muchas
ocasiones, y en el que se tendería tanto a descubrir cómo son las culturas nuevas
que nos podamos encontrar, estudiándolas y viéndolas aisladamente, al mismo
tiempo que queremos interrelacionarlas, dinamizarlas, que exista un cambio y
reciprocidad entre ellas, que es en definitiva la propia definición de
interculturalidad.
Queremos apelar un poco a la cotidianeidad y al sentido común, guiado por la
razón, sin ningún texto al que se le puedan dar diversas interpretaciones. Que sea
el alumno que explore y se aventure entre las distintas culturas del mundo, y que
luego intente estructurar mediante los trabajos en clase, las redacciones, etc. De
esta manera intentaremos aportar nuestro grano de arena a un programa de
interculturalidad fuerte, en el que sean los propios alumnos, con iniciativas como
las webquest, los que demanden la integración de todas las culturas desde un
prisma distinto al que se ha visto hasta la actualidad, yendo hasta lo particular de
las gentes de estas culturas, en un todo global que permita evitar discriminaciones
y desigualdades. Programas como este, tan libres y bien orientados, desde el
infinito potencial de Internet y los medios audiovisuales nos permitirán de cada vez
más crear herramientas para niños que vayan aprendiendo que la igualdad en la
diversidad es posible.
Y sin ningún tipo de duda el trabajo está en la línea de los contenidos de la
asignatura, pero no solo a nivel descriptivo o positivista, sino a nivel formalista,
desde la convicción de que podemos ayudar a cambiar un poco con nuestro grano
de arena esta visión arcaica del particularismo, etnocentrismo o irreductibilidad.
Tanto en las conclusiones de la webquest como en sus diferentes apartados creo
que hemos conseguido impregnar todo el trabajo con este afán de querer ayudar a
que las cosas sean mejores y sobretodo nosotros mismos, de tal manera que
ayudemos a vernos de una forma diferente, más tolerante y encontremos la ya
mencionada igualdad en la diversidad.
Como hemos estudiado en los módulos, la educación intercultural entra dentro de
cualquiera de los tres modelos teóricos de integración cultural estudiados. Dejando
clara la línea asimilacionista que tenemos en nuestro país, no quiere decir que
dentro de cada región, provincia, municipio, o incluso escuela se pueda tener
mayor o menor sensibilidad hacia la interculturalidad. En el ámbito escolar en el
que nosotros queremos actuar nos gustaría hacerles llegar tempranamente a los
escolares el concepto de igualdad en la diversidad en un nivel sencillo, en un nivel
clasificable según el nivel básico.
Se trata de un intercambio de conocimiento sobre las distintas culturas en juego,
que pueden ser tantas como quiera el alumno, ya que en principio no hay ningún
tipo de límite ni restricción, sólo que deberán estar presentadas en el formato del
periódico digital, que lo publicaremos en Internet.
Esto les permitirá a los niños la comprensión mutua mínima, sin la cual no es
posible el diálogo entre grupos culturales diversos. Aquí estaríamos en un nivel muy
próximo a la multiculturalidad, o coexistencia entre manifestaciones culturales
diversas, tal y como he comentado anteriormente, pero con un mínimo de
interacción deseable que sea una base de niveles de interculturalidad superiores
que se le presentarán al alumno, donde no sólo tendrá que resolver conflictos de
valores, sino llegar a producir alguna transformación cultural.
Y esa es la base que busca nuestro trabajo. No se trata de la edición de un
periódico digital de escuela más, se trata de toda una declaración de interferir en la
formación de base de unos principios y valores en los niños nuevos hasta nuestros
días, que les sirvan de sólidos cimientos para futuros pisos a construir en el edificio
de su educación social. Y si además conseguimos que la tarea sea divertida y
amena, además de en grupo, que así también se aprende mucho, mucho mejor.
Las potencialidades de estos entornos webquest para promover un modelo positivo
de educación intercultural son casi inimaginables. El hombre tiene predisposición a
aprender por su propia naturaleza, pero si a la hora de aprender lo hace de algo a
lo que le encuentra su lógica, su sentido, lo aprende realmente o con mayor
agilidad y rapidez. Ese es el verdadero aprendizaje, el significativo, el que se realiza
encontrándole sentido a las cosas que uno va descubriendo en su vida, y lo hace de
una forma relacional, dándole relación a lo nuevo con otros conocimientos
anteriores, situaciones cotidianas, o situaciones reales vividas. Todo ello se puede
dar, gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, con una
rapidez, densidad y fluidez mucho mayor que con los medios tradicionales.
Es por esto que la webquest puede ser una herramienta de tanta y tanta utilidad,
porque reúne los requisitos comentados anteriormente; se trata de un trabajo a
través del ordenador, con las nuevas tecnologías que nos permiten acceder a una
cantidad ingente de información como nunca antes habíamos podido acceder, y en
donde la diversidad de las culturas que nos podemos encontrar es prácticamente
ilimitada, para así explorarlas de una forma multicultural en un principio, para
poder comprenderlas más interculturalmente en procesos posteriores.
La promoción del nuevo modelo positivo de educación intercultural queda
garantizado en cuanto a sus herramientas se refiere, pero no debemos olvidar que
deben existir unas reglas o normas que se deben seguir a la hora de navegar por
Internet, y saber seleccionar, con un mínimo criterio, todos aquellos contenidos
culturales que sean positivos en la línea del modelo, que propugnen la igualdad en
la diversidad de todos los grupos diferenciados, por medio del diálogo y el
consenso, y no otro tipo de normas que puedan conducir estas herramientas por
caminos no deseados para la formación del alumno. Por tanto son de gran
potencialidad pero deben estar bien dirigidas hacia el bien esperado que es la
aportación de la interculturalidad a una nueva generación de personas de una
forma nunca vista hasta la actualidad.